Si las nefastas consecuencias del Brexit ya habían producido una profunda crisis en Reino Unido, la descomunal subida de precios de la energía a raíz de la guerra de Ucrania, no ha hecho más que empeorar la situación de Gran Bretaña. Con este panorama, acorralado por todos por sus propios errores, dimitió el primer ministro Boris Johnson. Liz Truss ha sido la escogida para suceder al «peor primer ministro de la historia» según Keir Starmer, líder del partido Laborista. Truss, muy conservadora y admiradora de Margaret Thatcher, con un recetario liberal y antisocial, tendrá que levantar un país hundido, que además ha perdido la que ha sido su jefe y referente durante setenta años, la Reina Isabel II.

El Príncipe Carlos, ahora rey Carlos III, después de esperar su momento durante décadas, tiene la difícil tarea de revertir los ánimos de unos británicos en estado de choque, de mantener a la monarquía británica en los altísimos índices de popularidad en los que les dejó su madre y sobre todo, ayudar a reconstruir o reinventar un país que pasa por su peor momento desde la Segunda Guerra Mundial.

Está por ver si el talante desenvuelto y cercano del nuevo rey (como se puede ver en esta recopilación fotográfica) será apreciado por los británicos. También se tendrá que ir analizando si continuará la neutralidad institucional de la que ha hecho gala Isabel II. Hasta ahora, han sido numerosas las manifestaciones sobre diversos asuntos que hizo Carlos III, cuando era Príncipe de Gales, tanto en forma de misivas a los primeros ministros como declaraciones públicas.

En ese momento es una incógnita como el Reino Unido saldrá de esta tormenta perfecta y del papel que tendrá el nuevo jefe del Estado y de la Commonwealth, el rey Carlos III.