«Nunca en mi vida me he sentido tan feliz por este aparente segundo puesto. Ha ganado Polonia, ha ganado la democracia. Les hemos apartado del poder», declaró Donald Tusk, líder de los liberales polacos reunidos en la Koalicja Obywatelska KO (Coalición Cívica) tras conocerse los resultados de los sondeos a pie de urna.

Era el 15 de octubre. Tras ocho años de gobierno de la extrema derecha liderada por Jarosław Kaczyński --y de su coalición, conocida como Zjednoczona Prawica (Derecha Unida, cuyo partido más importante es el PiS)-- una oposición democrática llegaba al poder en Polonia. El 35,38% de los polacos votó al PiS, mientras que el 30,7% lo hizo al KO. Sin embargo, fue este último partido el que, gracias al apoyo de los democristianos de la Trzecia Droga (Tercera Vía) con el 14,4% de los votos y de la Lewica (Izquierda) con el 8,61%, recibió finalmente la misión de formar gobierno en diciembre de 2023. La extrema derecha, que también se mantiene en la oposición a Kaczyński y está agrupada en la Konfederacja (Confederación), sólo obtuvo el 7,16% de los votos.

La prensa internacional se deshizo en elogios hacia Tusk. Dos días después de la victoria liberal en Polonia, Matthew Kaminski escribía en POLITICO: «Donald Tusk dice que ha salvado la democracia. Su mayor legado podría ser el refuerzo de la seguridad europea». En The Guardian, Katarzyna Piasecka y Shaun Walker escribían que «Donald Tusk expresa la visión de una Polonia progresista en el corazón de la UE». En El País, Gloria Rodríguez calificaba a Tusk como «el político que ha detenido la deriva ultra en Polonia».

Tusk fue presentado como el salvador de la democracia, no solo en Polonia o en Europa del Este en general, sino en la misma Unión Europea. Con el giro ultraderechista en la UE (véanse los resultados de la ultraderecha en los Países Bajos, Italia, Francia, Alemania, Eslovaquia o los países escandinavos), Tusk surge como una de las figuras más importantes del giro democrático. Especialmente en el marco de la guerra en Ucrania, cuando el eje París-Berlín-Varsovia puede ser crucial.

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