El 26 de febrero de 2022, dos días después del inicio de la invasión de Ucrania por las tropas rusas, la Academia de Cine Europeo hacía público un comunicado en el que afirmaba que los acontecimientos en cuestión provocaban a sus miembros una «honda preocupación». Cuarenta y ocho horas después, el cineasta Sergei Loznitsa reaccionó indignado ante esas palabras a través de una carta abierta. «¡Qué vergonzoso el texto de la Academia de Cine Europeo!», empezaba la misiva. «El ejército ruso —continuaba— lleva cuatro días devastando las ciudades y los pueblos de Ucrania y asesinando a sus ciudadanos. ¿Cómo es posible que ustedes —humanistas, abogados de la dignidad y los derechos humanos, campeones de la libertad y la democracia— sean incapaces de llamar guerra a la guerra, de condenar la barbarie y alzar la voz en señal de protesta?»

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Se trataba, claro está, de una cuestión de lenguaje, pero Loznitsa quiso dejarlo claro al acabar con estas palabras: «Hoy, 28 de febrero de 2022, ya no puede haber duda acerca de una cosa: la Academia de Cine Europeo se fundó en 1989 para terminar enterrando la cabeza en la arena y apartando la vista de la catástrofe que ahora está teniendo lugar en Europa». Desde el momento en que algunos de los fundadores de esta venerable institución fueron Ingmar Bergman o Wim Wenders, la acusación no puede ser más grave: según Loznitsa, el «cine europeo» es solo una entelequia, la prebenda de unos cuantos países privilegiados que siguen ignorando una realidad global que los sobrepasa.

No es de extrañar este tono apocalíptico en un cineasta siempre combativo, que ha basado su filmografía en ataques constantes a la herencia que dejó la Unión Soviética en aquella parte del mundo. Loznitsa, en realidad, no es ucraniano, sino bielorruso, pero una buena parte de sus películas nunca ha dejado de referirse al territorio de la república que ahora preside Volodímir Zelenski. Casi siempre anclado en la estética documental, aunque con frecuentes incursiones en la ficción, Loznitsa es el responsable de films como Maidan (2014), donde se refiere a los acontecimientos que tuvieron lugar entre 2013 y 2014 en el centro de Kiev, concretamente a los enfrentamientos entre partidarios y detractores de que el país se alineara con la Unión Europea.

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