En los últimos años, la ultraderecha y otros grupos extremistas han promovido una agenda antifeminista que pone los derechos de las mujeres y de la población LGTBI en el punto de mira. Cuestiones como los derechos sexuales y reproductivos, la educación sexo-afectiva, la violencia de género o las identidades de género no binarias son algunos de los trending topics que conforman esta agenda. Como veremos, todos se estructuran en una tríada en defensa de la vida, la familia y la nación bajo posicionamientos nativistas y neoliberales. Ahora bien, ¿en qué contexto se origina esta agenda, quién está detrás y qué estrategias utiliza a escala global?

Tal como apunta el informe Ataques a la democracia en Europa y América Latina, los orígenes de estas posiciones antifeministas se empiezan a gestar en el marco de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo de la ONU en 1994, después de alcanzar los primeros consensos internacionales sobre derechos sexuales y reproductivos. El Papa Juan Pablo II lanzó una ofensiva internacional contra el texto base, condenando el uso de medios artificiales para el control de la natalidad y posicionándose en contra de lo que interpretaba como una legitimación del aborto como medio de planificación familiar. A partir de entonces, diversos grupos como, por ejemplo, la Alliance Defending Freedom, formada por colectivos evangelistas de los Estados Unidos que en los últimos años se ha expandido a Europa, han ejercido presión en múltiples espacios sociales y políticos en el ámbito doméstico e internacional contra los derechos sexuales y reproductivos.

Estos grupos se coordinan en foros internacionales como el Congreso Mundial de Familias o en varios foros de las Naciones Unidas como la Comisión de la condición social y jurídica de la mujer (CSW) o en la propia Asamblea General. Uno de los objetivos de estos encuentros es erosionar los instrumentos del multilateralismo que han permitido tantos avances en materia de derecho de las mujeres, como la Convención sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) o el Convenio de Estambul sobre la prevención y la lucha contra la violencia contra las mujeres y la violencia doméstica.

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