En un contexto de creciente expectación y tensiones políticas y sociales, las elecciones presidenciales y parlamentarias en Turquía del pasado mes de mayo, otorgaron una vez más la victoria a Recep Tayyip Erdoğan, consolidando su liderazgo tras dos décadas en el poder. Sin embargo, esta victoria, disputada y cuestionada, refleja el descontento en aumento de una parte significativa de la población turca hacia su estilo de liderazgo y la dirección del país. En su tercer y último mandato como presidente, los esfuerzos de Erdoğan por establecer las bases de lo que él llama el "Siglo de Turquía" se ven enfrentados por diversos desafíos tanto a nivel doméstico como en el escenario internacional.

 

Unas elecciones trascendentes...   

Las elecciones de este año trascienden la etiqueta de una contienda electoral convencional, ya que lleva implícito un valor simbólico de gran envergadura: 2023 marca el centenario de la fundación de la República Turca por Mustafa Kemal Atatürk, quien estableció los cimientos de la nación siguiendo el modelo de las democracias occidentales. Sin embargo, a lo largo de las dos décadas bajo el dominio del Partido de la Justicia y el Desarrollo (AKP por sus siglas en turco), fundado por Erdoğan en 2001, se ha venido produciendo una paulatina erosión de estos cimientos.

2023 marca el centenario de la fundación de la República Turca por Mustafa Kemal Atatürk siguiendo el modelo de las democracias occidentales.

Para Erdoğan, la victoria en estas elecciones se convirtió en una prioridad. En el marco de la conmemoración del primer centenario de la República, prevista para el 23 de octubre, Erdoğan pretende fijar el inicio de un nuevo período que él ha bautizado como el "Siglo de Turquía" o Türkiye, en consonancia con el cambio de nombre oficial del país, abandonando así la denominación adoptada durante la declaración de la república turca en 1923. Este Siglo de Turquía no pretende ser  solo una brújula estratégica, sino también una resolución ardiente para materializar los anhelos centenarios de la nación turca. Como se destacó en el acto conmemorativo de la fundación del Tribunal de Cuentas Turco hace unos meses, este nuevo siglo aspira a elevar al país por encima de los estándares contemporáneos de las civilizaciones.

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