Isabel Azkarate (San Sebastián, 1950) es considerada la primera mujer fotoperiodista de Euskadi. Formada a finales de los 70 en el Centro Internacional de Fotografía de Barcelona y en diferentes instituciones de Nueva York, su tarea profesional empieza en la década de los 80, cuando Azkarate se convierte en fotógrafa oficial del Festival Internacional de Cine de San Sebastián mientras retrata para la prensa escrita a una sociedad vasca marcada por el conflicto armado.

Fue la primera y única mujer —entre muchos fotógrafos hombres— que reportó para el diario La Voz de Euskadi todo tipo de temas y noticias entre los años 1983 y 1985, dando muestras de un firme compromiso con el oficio de periodista gráfico.

Sin prejuicios ni posicionamiento político, con una mirada sorprendentemente equitativa, Azkarate reporta de manera excepcional para el diario los llamados años de plomo en el País Vasco: presta atención a todas las partes implicadas y consigue transcender la noticia al mostrar sentimientos profundos de dolor y rabia que nos conectan con sus protagonistas.

Son los mismos años en que en Euskadi se desarrollaba un movimiento de contracultura que celebraba la identidad y la libertad de expresión. Azkarate capta esta efervescencia y también retrata a una sociedad que vive el desmantelamiento de su tejido industrial, con duros conflictos sociales y huelgas generales, y que sufre el avance del consumo de droga entre los jóvenes.

Además, como fotógrafa del festival de cine de Donostia, Azkarate retrata a artistas y estrellas, y una ciudad que celebra su fiesta del cine internacional. De la fotógrafa son las imágenes de la última sesión de Bette Davis, diva del Hollywood clásico, días antes de su muerte.

Ahora, dos exposiciones en Donostia han querido reconocer el trabajo y el compromiso con el periodismo y el arte de Isabel Azkarate: una retrospectiva de sus 40 años de profesión que se puede visitar hasta el 25 de febrero en la Sala Artegunea de Kutxa Fundazioa en la Tabakalera; y la muestra «Arte y Parte», en el Museo San Telmo, con instantáneas donde el público reacciona ante diferentes obras artísticas y retratos de artistas vascos en sus estudios.

Ofrecemos una muy pequeña pero significativa muestra de los reportajes gráficos que esta pionera del fotoperiodismo en femenino realizó en el País Vasco de los años 80.