En varios planos de Ripley, la serie de televisión basada en la novela de Patricia Highsmith El talento de Mr. Ripley, vemos al protagonista de espaldas, caminando por las calles de Roma o Venecia. Su modo de andar es torpe y vacilante, de manera que no transmite mucha seguridad. Y, sin embargo, Ripley es alguien capaz de matar con absoluta sangre fría, y de mentirle a la policía sin que ningún detective sea capaz de advertirlo, o incluso de trasladarse de ciudad en ciudad sin que nadie lo detenga por sus crímenes.

Podemos decir que esa manera de andar corresponde al actor, Andrew Scott, pues así lo hemos comprobado en algunas de las películas que ha interpretado, empezando por Spectre (2016), aquella de James Bond en la que incorporaba a un rígido funcionario del Estado. Pero también puede ser que Scott utilice esa gestualidad tan suya para subrayar el carácter poco elegante y un tanto plebeyo del personaje.

Ripley no pertenece a la clase alta, y precisamente esa condición social es la que lo lleva a hacer lo que hace, tanto en la novela como en la serie. Ripley mata y suplanta a Dicky Greenleaf (Johnny Flynn), en parte, para poder llevar su vida de millonario norteamericano en la Italia de los años 60, para disfrutar de su libertad, para poder apreciar la pintura del Renacimiento con la tranquilidad de alguien que no debe preocuparse por trabajar para ganarse la vida. Ripley lo sacrifica todo, incluso la moral, para poder ser así. Para poder andar de esa manera tan patosa y que nadie se fije en ello.

En cambio, Donny Dunn (Richard Gadd), el protagonista de esa otra serie titulada aquí Mi reno de peluche, tiene la apariencia de un hombre joven de nuestro tiempo que parece llevar la vida que quiere, o por lo menos aquella que se puede permitir mientras persigue su sueño, esa expresión tan contemporánea. Donny trabaja como camarero en un pub, pero en realidad quiere ser cómico, para conseguir lo cual ensaya en locales de mala muerte y se inscribe en concursos para aficionados. Un día, sin embargo, una acosadora se cruza en su camino y su vida cambia. Entonces, Donny empezará a correr, a moverse de un lado a otro para esquivarla, a caminar siempre como si alguien lo persiguiera.

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