El sistema de pensiones ha sido un tema central en el debate económico y social los últimos años a cuenta de la negociación de una gran reforma liderada por el ministro José Luis Escrivá y aprobada en dos etapas: en 2021, la primera, y en 2023, la segunda. El interés que suscita el tema de las pensiones es normal atendiendo a tres elementos. El primero es que hoy afecta directamente a casi 11 millones de pensionistas, que representan el 30% de la población mayor de edad con nacionalidad española. Segundo, el gasto en pensiones es el más importante del presupuesto del Estado: 42 de cada 100 euros de gasto público se destinará a pensiones en 2023. Tercero, la Seguridad Social, encargada de cobrar las cotizaciones de los trabajadores y con estos ingresos pagar las pensiones, presenta desde hace años un déficit que, si no se corrige, con la jubilación de la generación del baby boom podría poner en riesgo la sostenibilidad del sistema de pensiones.

Una vez centrada la importancia de la cuestión, analitzaré a continuación las diferentes reformas que se han llevado a cabo los últimos años para reequilibrar las cuentas de la Seguridad Social, incluida la aprobada hace pocas semanas, y finalizaré el artículo con una valoración técnica de esta última.

En 2011 el Gobierno de Mariano Rajoy aprobó la reforma del sistema de pensiones más importante de la historia. Esta reforma tenía tres puntos clave. El primero fue el alargamiento de la edad de jubilación de los 65 a los 67 años y el aumento del periodo en el cálculo de la base reguladora de la pensión de 15 a 25 años. El segundo fue la aprobación del Factor de Sostenibilidad que ajustaba el importe de la pensión en función del aumento de la esperanza de vida y que tenía que entrar en vigor en 2019, pero que no se llegó a aplicar. Una vez el PSOE llega al Gobierno deroga la aplicación y, mediante la Ley 21/2021, opta para incentivar el retraso de la jubilación con incrementos de la pensión y por aprobar el Mecanismo de Equidad Intergeneracional (MEI) que aumenta las cotizaciones sociales en 0,6 puntos progresivamente hasta 2032.

La tercera gran medida aprobada en 2013 por el Gobierno de Rajoy fue el Índice de Revalorización de las pensiones que limitaba el incremento de las pensiones mientras hubiera déficit en las cuentas de la Seguridad Social. Este sistema se aplicó en 2014-2017, durante los cuales las pensiones aumentaron un 0,25% anual, pero coincidió con un periodo de crisis económica y baja inflación. De hecho, los pensionistas prácticamente no perdieron poder adquisitivo durante los años de aplicación, pero esta situación cambia a partir de 2017, cuando la inflación empieza a crecer. Con Pedro Sánchez en el Gobierno, se sustituyó en la citada Ley 21/2021 el Índice de revalorización por la actualización automática de las pensiones con el IPC. Además, también se aprueba que determinados gastos del sistema contributivo pasen a ser financiados con los presupuestos del Estado, con lo que es cada vez más difícil el cálculo real del déficit del sistema de pensiones.

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