En marzo de 1973, la ceremonia de entrega de los premios Óscar se vio sacudida por un pequeño terremoto: Marlon Brando, al que se le iba a entregar la estatuilla al mejor actor, no solo rechazó el galardón sino que en su lugar envió a Sacheen Littlefeather, activista y actriz, como señal de protesta por el tratamiento que su país estaba dispensando a los nativos norteamericanos. Brando se alzó con el premio gracias a su interpretación en El padrino (1972), de Francis Ford Coppola, y casi sin solución de continuidad intervino en otra película mítica, El último tango en París (1973), de Bernardo Bertolucci, donde se fraguó una leyenda muy distinta, seguramente el reverso siniestro de la anterior.

La actriz Maria Schneider, que compartía protagonismo con Brando en este último film, denunció años después que tanto el actor como Bertolucci le ocultaron los planes que tenían para la famosa escena de su sodomización hasta que ella ya no pudo hacer nada para impedir que la filmaran. No sé hasta qué punto Brando se sentiría cómodo con este doble retrato que termina siendo contradictorio, pero seguro que su gusto por la ocultación y la ambigüedad respecto a su figura pública se vio satisfecho: actor comprometido y macho prepotente, todo cabía en el enigma que siempre quiso ser.

Sea como fuere, pocos actores de su tiempo pueden presumir de haber llevado a cabo dos interpretaciones tan memorables, y tan distintas, casi al mismo tiempo. En El padrino aparece irreconocible, reconvertido en un capo de la mafia obsesionado por el poder y por su familia, una mala digestión de aquel sueño americano que, a esas alturas de la historia del país, ya se había transformado en pesadilla. En El último tango en París, en cambio, incorporó a un ciudadano estadounidense radicado en la capital francesa, puede que asimilando aún los fracasos de las utopías de los 60 y en plena resaca existencialista, que inicia una turbulenta relación sexual con una jovencita de buena familia tras la muerte de su esposa.

Para leer el artículo completo escoge una suscripción de pago o accede si ya eres usuario/suscriptor.