El escándalo actual sobre el comportamiento sexualmente abusivo del presidente de la Federación Española de Fútbol (y miembro del comité ejecutivo de la UEFA), Luis Rubiales, es solo el último de una serie de escándalos de este personaje en particular, y de otros ejecutivos del fútbol elegidos por la estructura del fútbol profesional.

El 2018, Rubiales sustituyó Angel M. Villar, que había acabado en prisión bajo cargos de corrupción. Esto fue solo unos cuántos años después de que Gianni Infantino sucediera a Sepp  Blatter al frente de la FIFA y poco después de que el FBI hubiera presentado cargos de corrupción y crimen organizado contra varios miembros del comité ejecutivo de la FIFA.

Infantino se comprometió a reformar la FIFA, y nombró un equipo liderado por el académico jurista Miguel Poiares Maduro para trabajar en propuestas dirigidas a cambiar el gobierno* del fútbol. Después de algún tiempo haciendo su trabajo, Poiares dimitió. Ha explicado su experiencia. Concluyó que el fútbol es imposible de reformar desde dentro.

El comportamiento de Rubiales no es extraño en España (o en otras comunidades futbolísticas potentes). Simplemente, ahora es incompatible con el apoyo a los valores representados por la exitosa selección nacional de mujeres, y la contradicción se ha hecho insoportable.

El libro del periodista Simon Kuper “Barça. El ascenso y la caída del club que construyó el fútbol moderno» explica (p. 370) sobre Joan Laporta, presidente del FC Barcelona (el equipo que tuvo 11 jugadores a la final de la Copa del Mundo, 9 en España y 2 en Inglaterra) que hubo problemas el día siguiente de las elecciones cuando Laporta dijo a una joven con quien posaría para una foto: «Llámame cuando tengas dieciocho años». La única mujer de su candidatura de campaña fue encargada de explicar que quería decir que “firmaría un contrato deportivo con la chica”. En las siguientes páginas, el autor se extiende en el estilo Laporta, incluyendo su inclinación a nombrar familiares y amigos y deshacerse de profesionales en cargos ejecutivos.

Poiares también ha explicado que las mujeres son discriminadas en su acceso a puestos de responsabilidad en la estructura del fútbol. La Asamblea de la Federación Española que Rubiales convocó   para organizar su defensa, solo incluía una presencia simbólica de mujeres.

La corrupción, el sexismo, la arrogancia y la falta de transparencia son características muy conocidas de la gobernanza del fútbol, incluso más que en otros deportes, a causa del inmenso poder de sus órganos de gobierno, que son el resultado del éxito mundial del deporte. Transparency International ha elaborado un hilo en twitter sobre las características estructurales que facilitan la «sextorsión,» en el deporte. La FIFA es un monopolio global no regulado. Solo el poder de la opinión pública (para frenar la Superliga europea, por ejemplo) y quizás la acción de grandes jurisdicciones democráticas (como los Estados Unidos o la UE) pueden limitarlos. Pero el éxito es incluso entonces solo temporal. Por ejemplo, la Fiscal General de los Estados Unidos que dirigió el caso contra la FIFA en 2015 trabaja ahora para un bufete de abogados contratado por la FIFA y recientemente ha hablado favorablemente de los esfuerzos de la institución para reformarse.

Detrás de una fachada democrática hay claramente graves cuestiones de gobernanza. Los que eligen los ejecutivos dependen de los favores de los elegidos. Este poder irresponsable solo puede detenerse mediante la presión popular, que afecta las decisiones de los patrocinadores, y las grandes jurisdicciones democráticas.

En escándalos anteriores, la primera línea de defensa de Rubiales fue que el ataque ponía en peligro la concesión de la Copa del Mundo de 2030 en España (con Portugal y Marruecos). Independientemente de si esta Copa del Mundo es necesaria para España, ahora la resistencia de Rubiales a dimitir es el principal obstáculo reputacional para organizar el acontecimiento. Pero si Rubiales dimite, se mantendrá la misma estructura de gobierno y la cultura que lo puso al mando (y Blatter, Infantino, Laporta).

He escrito más sobre estos temas en mi libro (en castellano) «Pan y Fútbol» y brevemente en mi Introducción al Informe IEB sobre fútbol y economía (en inglés, castellano y catalán).

 


Publicado en Realprogressenglish.blogspot.com el 23 de agosto de 2023