La mejor compañía es siempre un buen libro. En verano, todavía más, porque tenemos más tiempo para nosotros cuando posponemos hasta septiembre las carrerillas diarias, las obligaciones laborales, y podemos huir de la gran distracción del teléfono móvil, que nos aleja cada vez más del hábito de lsa lectura. Como si leer fuera una pérdida de tiempo, cuando despierta todos los sentidos, potencia la imaginación, la memoria o el espíritu crítico y es un excelente relajante, porque implica reposo y concentración.

Política&prosa os propone convertir el dolce far niente estival en dulce lectura, con textos más extensos de lo habitual que invitan a reflexionar, a pensar, volviendo a los clásicos de hoy y de siempre. La revista se adentra en este número doble que tenéis en las manos en los cien años en el «planeta Kafka», autor de algunas de las parábolas y de los comienzos más poderosos de la literatura; en el alemán Immanuel Kant, que da una respuesta propia de un genio de la filosofía a las preguntas centrales de la ética; y en el teatro de Àngel Guimerà, pilar de la escena catalana, muerto hace cien años sin que nadie, excepto en los ámbitos académicos, parezca recordarlo.

Asimismo, disfrutaremos de la emotiva tranquilidad de la biografía de Josep Pla, que nos sumerge en la agreste psicología, los exuberantes descalabros afectivos, las vehementes manifestaciones políticas del escritor y de su tiempo histórico; sin olvidar la obra del norteamericano Paul Auster, que ya reposa en el Olimpo de los autores universales por su legado literario.

Finalmente, recordamos la labor del periodista francés Bernard Pivot, recientemente desaparecido, al frente del programa Apostrophes para fomentar este hábito de la lectura, hoy en horas bajas, en la televisión francesa, en un país orgulloso de sus escritores y con una tradición de acogida a autores disidentes a los cuales ha cuidado como tierra de libertad.

Buen verano y buen tiempo de lectura.