{"id":11897,"date":"2020-08-31T20:26:08","date_gmt":"2020-08-31T18:26:08","guid":{"rendered":"https:\/\/www.politicaprosa.com\/?p=11897"},"modified":"2023-08-04T18:01:52","modified_gmt":"2023-08-04T16:01:52","slug":"identidad-polarizacion-y-pandemia","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/politicaprosa.com\/es\/identidad-polarizacion-y-pandemia\/","title":{"rendered":"Identidad, polarizaci\u00f3n y pandemia"},"content":{"rendered":"<p>En una ma\u00f1ana de junio en el parque nacional de Kibale en Uganda un chimpanc\u00e9 adolescente del grupo de los Ngogo cruz\u00f3 en busca de comida al territorio colindante. Al ser identificado por <em>el otro<\/em> grupo de chimpanc\u00e9s local trat\u00f3 de huir corriendo colina abajo, pero una manada grande de chimpanc\u00e9s lo atrap\u00f3 y lo atac\u00f3 con golpes y mordiscos hasta matarlo. Su error mortal: salir solo, sin el calor y la protecci\u00f3n de <em>su grupo<\/em>. Esa es una de las conclusiones a la que llegan un grupo de antrop\u00f3logos en una <a href=\"http:\/\/citeseerx.ist.psu.edu\/viewdoc\/download?doi=10.1.1.659.9155&amp;rep=rep1&amp;type=pdf\">investigaci\u00f3n publicada<\/a> en el <em>American Journal of Primatology<\/em>. Para los chimpanc\u00e9s, como para nuestros antepasados humanos, el \u00e9xito en la supervivencia depend\u00eda del \u00e9xito del grupo, ya fuera para cazar animales o para protegerse frente a enemigos externos.<\/p>\n<p>Ahora viajemos al Reino Unido. Un grupo de sesenta y cuatro ni\u00f1os de entre 14 y 15 a\u00f1os se re\u00fanen en un laboratorio. La persona a cargo del experimento les ense\u00f1a pinturas de Paul Klee y Wassily Kandinsky. Acto seguido se divide a los ni\u00f1os en dos grupos seg\u00fan sus preferencias pict\u00f3ricas y se les da dinero para repartir en diferentes situaciones hipot\u00e9ticas. Los resultados son sorprendentes. Cuando los adolescentes act\u00faan <em>fuera del grupo<\/em> distribuyen el dinero de forma equitativa. Sin embargo, su comportamiento cambia radicalmente cuando pasan a formar parte del grupo. Incluso con una <em>identidad de grupo<\/em> tan d\u00e9bil como la preferencia sobre un cuadro, los adolescentes reparten mucho m\u00e1s dinero a <em>los suyos. <\/em>En determinados escenarios, la propia identidad de grupo les vuelve \u00abirracionales\u00bb: puestos ante la tesitura de maximizar el beneficio de ambos grupos o penalizar a los del grupo rival; los adolescentes prefieren sacrificar el beneficio propio, si eso significa que la diferencia de ingresos con el grupo rival es mayor. El autor de este <a href=\"https:\/\/faculty.ucmerced.edu\/jvevea\/classes\/Spark\/readings\/tajfel-1970-experiments-in-intergroup-discrimination.pdf\">pionero experimento en los a\u00f1os setenta<\/a>, el psic\u00f3logo social Henri Tajfel concluye que el instinto de tratar con favor a los miembros de \u00abnuestro grupo\u00bb y con rechazo a los del grupo ajeno opera por v\u00edas \u00abprevias\u00bb al razonamiento.<\/p>\n<p>Bioqu\u00edmicos y neur\u00f3logos han testeado esas hip\u00f3tesis y encuentran explicaciones de base qu\u00edmica al comportamiento grupal. Por ejemplo, <a href=\"https:\/\/www.pnas.org\/content\/108\/4\/1262\">en un experimento de 2011<\/a> publicado en <em>Proceedings of the National Academy of Sciences<\/em>, un equipo de neur\u00f3logos encuentra que la oxitocina, una hormona asociada tradicionalmente con el cuidado y el comportamiento prosocial en los humanos, solamente genera ese tipo de comportamientos con miembros del <em>propio grupo<\/em>. En la interacci\u00f3n con <em>otros grupos<\/em>, la oxitocina nos vuelve, por el contrario, agresivos y xen\u00f3fobos.<\/p>\n<p>En las \u00faltimas d\u00e9cadas la investigaci\u00f3n en ciencias cognitivas, neurolog\u00eda, psicolog\u00eda social, ling\u00fc\u00edstica y econom\u00eda del comportamiento ha acumulado crecientes evidencias que contradicen un supuesto clave en el pensamiento occidental desde la ilustraci\u00f3n hasta aqu\u00ed: la idea de que los humanos tenemos fuertes instintos, pero que al final terminamos tomando decisiones calculadas y racionales que maximizan nuestro inter\u00e9s individual.<\/p>\n<p>En esta otra visi\u00f3n del ser humano, el proceso se invertir\u00eda: nuestros instintos y sesgos cognitivos marcan la direcci\u00f3n y despu\u00e9s los humanos funcionamos como seres \u00abracionalizadores\u00bb para justificar o corregir nuestros sesgos establecidos de antemano. El psic\u00f3logo y premio Nobel de econom\u00eda, <a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-thinking-fast-and-slow\/9780374275631\/1956764\">Daniel Kahneman propone<\/a> separar en dos sistemas nuestros procesos mentales. El sistema 1 es autom\u00e1tico, emocional y subconsciente y genera de forma permanente intuiciones (sesgos cognitivos) que a veces nos son \u00fatiles y otras veces nos traicionan. El sistema 2 es m\u00e1s lento, consciente y calculador, y es el encargado de tomar decisiones y tratar de gobernar los impulsos del sistema 1. Jonathan Haidt el psic\u00f3logo moral y profesor de \u00e9tica de New York <a href=\"https:\/\/www.casadellibro.com\/libro-la-mente-de-los-justos\/9788423430093\/8520580?gclid=CjwKCAjwr7X4BRA4EiwAUXjbt__CHPANcIQafeQhzv_DSPuTk9MlX0GbLaGlRxy7NWXA6LfD7EphnhoCcsEQAvD_BwE\">University va un poco m\u00e1s lejos<\/a>: \u00abLa mente est\u00e1 dividida, como un jinete sobre un elefante, y la funci\u00f3n del jinete es servir al elefante. El jinete es nuestro razonamiento consciente (\u2026). El elefante es el otro 99% de procesos mentales\u00bb.<\/p>\n<p>\u00bfQu\u00e9 nos dice ese elefante sobre la polarizaci\u00f3n pol\u00edtica? Los humanos tenemos una tendencia tribal innata y no necesitamos razones objetivas de peso para formar parte de un grupo. Una vez que hemos definido el \u00abellos\u00bb y el \u00abnosotros\u00bb en nuestro cerebro se activan inmediatamente las din\u00e1micas grupales y desarrollamos una fuerte predisposici\u00f3n a recoger los argumentos de los nuestros con favor y a tratar de forma esc\u00e9ptica u hostil a los del grupo rival.<\/p>\n<p>En pol\u00edtica no funcionamos muy distinto a los ni\u00f1os en el experimento de los cuadros de Kandinsky o a los aficionados de un partido de futbol: una vez las lealtades de grupo se han establecido, pensar no consiste tanto en un proceso deliberativo que supuestamente nos acerca a la verdad, sino m\u00e1s bien se parece a un ejercicio, m\u00e1s o menos efectivo, de recopilar argumentos para defender las premisas de nuestro grupo establecidas de antemano. Los psic\u00f3logos lo llaman \u00abrazonamiento motivado\u00bb. Por eso resulta tan dif\u00edcil convencer con argumentos racionales a personas que piensan distinto. Seguro que les sucede en las cenas con sus familiares: pueden predecir con alt\u00edsimo grado de fiabilidad lo que su primo o cu\u00f1ado pensar\u00e1 sobre una determinada cuesti\u00f3n\u2026y tambi\u00e9n que cuando termine la comida seguir\u00e1n sin estar de acuerdo.<\/p>\n<p>El partidismo es otro tipo de expresi\u00f3n de nuestra identidad. Pero no es una identidad cualquiera. Como explica <a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Why-Were-Polarized-Ezra-Klein\/dp\/147670032X\">Ezra Klein en Why We\u2019re Polarized<\/a>, nuestro voto es una especie de \u00absuperidentidad\u00bb en la que se juntan muchas otras identidades que definen lo que somos. Nuestro voto habla m\u00e1s del barrio donde crecimos, de la m\u00fasica que escuchamos, de nuestra relaci\u00f3n con la religi\u00f3n o de las lenguas que hablamos en casa, que de nuestras preferencias espec\u00edficas contrastadas sobre diferentes pol\u00edticas p\u00fablicas espec\u00edficas. Visto desde esa perspectiva, cambiar lo que somos o corregirlo es un proceso psicol\u00f3gico mucho m\u00e1s dif\u00edcil de lo que a primera vista podr\u00eda parecer. Llevado al extremo, cuando la pol\u00edtica se convierte en el instrumento de expresi\u00f3n de nuestra identidad nacional, el proceso pol\u00edtico se convierte inmediatamente en un di\u00e1logo de sordos. \u00ab<em>La ra\u00f3 de tot: els meus<\/em>\u00bb, dice en su biograf\u00eda de Twitter una conocida diputada nacionalista catalana. Contra eso poca deliberaci\u00f3n cabe.<\/p>\n<p>\u00bfPero qu\u00e9 ha cambiado para que ahora estemos m\u00e1s polarizados que antes? En Estados Unidos hace d\u00e9cadas que el Pew Research Center recopila datos para hacer seguimiento de la polarizaci\u00f3n. En las \u00faltimas d\u00e9cadas todos los indicadores han empeorado: el grado de rechazo al partido rival, el movimiento a posiciones m\u00e1s extremas, la homogeneizaci\u00f3n de las posiciones de uno y otro lado, la reducci\u00f3n del n\u00famero de independientes y hasta el rechazo personal a los miembros de opciones pol\u00edticas distintas. Por ejemplo, en 1960 el n\u00famero de republicanos y dem\u00f3cratas que se sentir\u00eda disgustado si su hijo o hija se casara con un votante del partido rival era del 5% y 4% respectivamente. En 2010 ese porcentaje hab\u00eda subido al 49% de republicanos y 33% de dem\u00f3cratas.<\/p>\n<p>En Espa\u00f1a tenemos muchos menos datos. Pero se observan al menos tres procesos. Como ha explicado <a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/piedrasdepapel\/brecha-ideologica_132_1003509.html\">Sandra Le\u00f3n<\/a>, en a\u00f1os recientes ha habido un aumento de lo que los polit\u00f3logos llaman la \u00abpolarizaci\u00f3n afectiva\u00bb, que consiste en c\u00f3mo de distantes se sienten los ciudadanos de un partido determinado respecto a los del resto de partidos. Tambi\u00e9n hay una creciente homogeneizaci\u00f3n de las posiciones dentro de los partidos y de los bloques (lo que en ingl\u00e9s llaman <em>sorting<\/em>). En el PP y PSOE los discursos moderados cotizan a la baja. Como <a href=\"https:\/\/elpais.com\/elpais\/2018\/02\/12\/opinion\/1518461051_093975.html\">ha se\u00f1alado Elena Costas<\/a>, la aparici\u00f3n de los nuevos partidos podr\u00eda haber contribuido a ese proceso, puesto que el eje de la batalla de la competici\u00f3n pol\u00edtica se ha movido del centro del tablero al centro de cada uno de los lados (como competidores en un modelo de Hotelling). Finalmente, se observa tambi\u00e9n una distancia ideol\u00f3gica creciente entre los electores seg\u00fan su preferencia por el modelo territorial. Este \u00faltimo punto, es en mi opini\u00f3n, es el m\u00e1s importante para entender el problema de la polarizaci\u00f3n pol\u00edtica en Espa\u00f1a.<\/p>\n<p>Las razones del aumento de la polarizaci\u00f3n son muchas. Los investigadores estudian la influencia de las redes sociales, la menor responsabilidad editorial de los medios, los cambios demogr\u00e1ficos, la creciente desigualdad regional o causas institucionales como el tipo de sistema electoral. Sin embargo, importan mucho las caracter\u00edsticas espec\u00edficas de cada contexto pol\u00edtico.<\/p>\n<p>Haidt habla del \u00abinterruptor de la colmena\u00bb. Un determinado momento en el que una causa ex\u00f3gena hace que se resuciten y aviven nuestras emociones m\u00e1s primarias. Amy Chua, la Profesora de la Universidad de Yale, lo define de la siguiente manera en <a href=\"https:\/\/www.amazon.com\/Political-Tribes-Group-Instinct-Nations\/dp\/0399562850\"><em>Political Tribes<\/em><\/a>: \u00abCuando los grupos se sienten amenazados, se protegen en el tribalismo. Cierran filas, se vuelven m\u00e1s aislados, m\u00e1s defensivos, m\u00e1s castigadores, m\u00e1s \u201cnosotros contra ellos\u201d. Esa ansiedad se activa sobre todo en periodos de crisis. Cuando nos sentimos amenazados, necesitamos buscar explicaciones a lo que nos sucede. Y a menudo aparecen l\u00edderes que nos ofrecen un relato sencillo con un chivo expiatorio que podemos identificar f\u00e1cilmente y al que podemos culpar de todos nuestros males. <em>El otro<\/em><em>\u00bb.<\/em><\/p>\n<p>Aqu\u00ed va hip\u00f3tesis para Espa\u00f1a: La \u00faltima crisis activ\u00f3 el interruptor de la identidad nacional que se hab\u00eda mantenido semi-adormecido durante d\u00e9cadas, alcanzando su m\u00e1xima expresi\u00f3n en el movimiento secesionista catal\u00e1n. Puesto que ning\u00fan nacionalismo tiene el monopolio de las emociones, esa reacci\u00f3n nacionalista de un lado activ\u00f3 la amenaza al sentimiento nacional del otro lado. Y eso condicion\u00f3, en adelante, las estrategias pol\u00edticas de todos los partidos moviendo el foco de la pol\u00edtica espa\u00f1ola al eje identitario nacional y obligando a los partidos a posicionarse en ese eje. La moci\u00f3n de censura y el auge de Vox terminaron de hacer el resto. Con los electorados fuertemente polarizados en torno a la cuesti\u00f3n nacional, los acuerdos otrora posibles por en el eje ideol\u00f3gico, se convirtieron en m\u00e1s dif\u00edciles por razones identitarias. La batalla de rojos y azules estaba servida: el monstruo facha de las tres cabezas contra el socialismo bolivariano separatista. El partidismo convertido en una batalla m\u00e1s identitaria que nunca por la alineaci\u00f3n de los dos ejes principales que mueven la pol\u00edtica espa\u00f1ola.<\/p>\n<p>Las consecuencias de la polarizaci\u00f3n son muchas. Todas malas. La confianza en las instituciones se deteriora, aumenta la crispaci\u00f3n y los acuerdos se vuelven m\u00e1s dif\u00edciles. Pero sucede algo todav\u00eda m\u00e1s peligroso: se debilita la capacidad de los ciudadanos para distinguir las se\u00f1ales de la calidad de gesti\u00f3n del gobierno y ejercer, as\u00ed, de contrapeso a los l\u00edderes. Esa es la conclusi\u00f3n a la que llega el polit\u00f3logo de Yale Milan W. Svolik en <a href=\"https:\/\/www.journalofdemocracy.org\/articles\/polarization-versus-democracy\/\">una investigaci\u00f3n reciente<\/a> sobre el auge del populismo y el deterioro democr\u00e1tico, publicada en el <em>Journal of Democracy<\/em>: en sociedades polarizadas los electorados est\u00e1n dispuestos a intercambiar principios democr\u00e1ticos por intereses partidistas. En esos entornos, los l\u00edderes apelan solamente <em>a los suyos<\/em>, los ciudadanos se alejan entre s\u00ed en c\u00e1maras de eco partidistas, desaparecen las discusiones razonadas sobre pol\u00edticas p\u00fablicas y el debate p\u00fablico se subsume en una est\u00e9ril cacofon\u00eda tribal de los m\u00edos contra los otros.<\/p>\n<p>\u00bfY c\u00f3mo interacciona todo eso con una pandemia? Aqu\u00ed va una segunda hip\u00f3tesis: cuando las sociedades parten de altos niveles de polarizaci\u00f3n pol\u00edtica, una crisis puede actuar como catalizador de las divisiones existentes. Y eso dificulta mucho la posibilidad de tener una respuesta efectiva. El caso m\u00e1s extremo es el de Estados Unidos en el que los datos muestran que la polarizaci\u00f3n est\u00e1 teniendo un efecto directo en el coste de vidas humanas. A mediados de marzo en EEUU mientras un 50% de dem\u00f3cratas se mostraban ya muy preocupados por el Covid19, solamente un 15% de Republicanos dec\u00eda estar muy preocupado. Eso se tradujo en una movilidad f\u00edsica mucho m\u00e1s alta entre republicanos y tambi\u00e9n en una mortalidad m\u00e1s alta en Estados republicanos.<\/p>\n<p>En pa\u00edses polarizados los gobernantes se sienten menos responsables de rendir cuentas ante <em>la otra <\/em>parte del electorado. El valor de lo que digan los medios de comunicaci\u00f3n <em>del otro<\/em> se diluye, porque los tuyos no lo leen. Y eso te lleva a una espiral peligrosa en la que ambas partes tienen incentivos en avivar guerras culturales polarizantes: ya sea para camuflar la mala gesti\u00f3n o para movilizar a los tuyos contra <em>el otro<\/em>. Si eso sucede en el contexto de la crisis econ\u00f3mica m\u00e1s grave y profunda en m\u00e1s de un siglo, la incapacidad de llegar a amplios acuerdos para la reconstrucci\u00f3n convierte a la polarizaci\u00f3n en un problema econ\u00f3mico de primer orden.<\/p>\n<p>Por suerte los humanos a lo largo de los \u00faltimos siglos hemos logrado reprimir las batallas intergrupales fratricidas de nuestros primos los chimpanc\u00e9s. Hemos logrado cooperar y eso nos ha permitido alcanzar cotas inimaginables de progreso. Sin embargo, nuestras tendencias tribales siguen fuertemente arraigadas en nuestro cerebro. En periodos de crisis, esas identidades tribales se acent\u00faan. En Espa\u00f1a adem\u00e1s se mezclan con una peligrosa alineaci\u00f3n entre las identidades partidistas y nacionales, que acent\u00faa la din\u00e1mica de bloques. En el contexto de una pandemia esa polarizaci\u00f3n es un virus casi tan peligroso como el propio virus que causa la enfermedad.<strong>\u00a0<\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En una ma\u00f1ana de junio en el parque nacional de Kibale en Uganda un chimpanc\u00e9 adolescente del grupo de los Ngogo cruz\u00f3 <a href=\"https:\/\/politicaprosa.com\/es\/identidad-polarizacion-y-pandemia\/\"> [&#8230;]<\/a><\/p>\n","protected":false},"author":430,"featured_media":11895,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[325,340],"tags":[358],"arxiu":[648,5252,666,677,734,771],"class_list":["post-11897","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-coronavirus-pandemia","category-sociedad","tag-num-24-es","arxiu-democracia-es","arxiu-espana-es","arxiu-estados-unidos","arxiu-identidad","arxiu-polarizacion","arxiu-tribalismo"],"wps_subtitle":"","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/politicaprosa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11897","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/politicaprosa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/politicaprosa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/politicaprosa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/users\/430"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/politicaprosa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=11897"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/politicaprosa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/11897\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/politicaprosa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media\/11895"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/politicaprosa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=11897"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/politicaprosa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=11897"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/politicaprosa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=11897"},{"taxonomy":"arxiu","embeddable":true,"href":"https:\/\/politicaprosa.com\/es\/wp-json\/wp\/v2\/arxiu?post=11897"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}