Trasmediterránea, la histórica naviera nacida en Barcelona hace más de cien años, ha sido finalmente adquirida por Balearia. Con su desaparición se cierra un capítulo muy reconocible del puerto de Barcelona donde sus barcos fueron una referencia visual permanente y se identificaban en general como la vía habitual y normal de conexión con las Baleares. Hace algún tiempo, los buques de la compañía aseguraban el tráfico de pasajeros y mercancías con las Canarias y, también, con Fernando Póo hasta la independencia de Guinea Ecuatorial en 1968.
La fundación de la Compañía Trasmediterránea tuvo lugar en Barcelona el 25 de noviembre de 1916, cuando el empresario y financiero Juan March impulsó la creación de una naviera española mediante la fusión de varias compañías privadas que operaban líneas de interés público. Cuatro fueron las navieras que se fusionaron: Línea de Vapores Tintoré de Joaquín María Tintoré, Navegación e Industria S.A. de Enrique García Corrons, Compañía de Vapores Correos de África de José Juan Dómine —quien además fue el primer presidente de la nueva compañía— y Ferrer Pesset Hermanos de Vicente Ferrer Pesset.
El primer consejo de administración quedó configurado del siguiente modo: Narciso Campmany Sandiumenge, Ramón Oller Boch, Joaquín María Tintoré Punyed, Enrique García Corrons, Ignacio Vilavecchia, Pedro Poggio, Vicente Antonio Ferrer Pesset, Manuel Ferrer Pesset, Gonzalo de Figueroa O’Neill, José Campos Crespo, Salvador Canals, Salvador Raventós Clivilleu, Juan Izquierdo Alcaide, José María Carrau Juan, Carlos Hernández Lázaro, Francisco la Roda Matoses, Manuel García del Moral y de la Mata, Ernesto Anastasio Pascual y José Juan Dómine.
Tras su fundación, otras navieras se sumaron a la nueva compañía: Compañía Mahonesa de Vapores, Isleña Marítima – Compañía Mallorquina de Vapores, Compañía Marítima de Barcelona, Compañía Anónima de Vapores Vinuesa de Sevilla y la Compañía de Vapores Correos Interinsulares Canarios.
Esta unión fue motivada por la necesidad de racionalizar y garantizar las comunicaciones marítimas consideradas de interés público, líneas marítimas que estaban en manos de múltiples compañías privadas, muchas de ellas con flotas envejecidas y que, con escasos recursos, no podían emprender nuevas construcciones ni, mucho menos, dar un buen servicio.





