El 11 de septiembre de 1976, en la plaza de Catalunya de Sant Boi de Llobregat se reúnen cerca de treinta mil personas. Es la primera conmemoración pública de los hechos de 1714 desde el final de la Guerra Civil. Entre las personas que asisten está la fotógrafa Pilar Aymerich.
Fotoperiodista reconocida con la Creu de Sant Jordi en 2005, Aymerich no solo es una excelente retratista de personalidades de la sociedad catalana, como se puede ver en el álbum del número 35 de política&prosa; también es una documentalista excepcional del movimiento feminista y las reivindicaciones sociales en Catalunya durante la Transición.
Explicaba Aymerich en 2016, en una entrevista a Crítico, que ella no se vestía de fotógrafa para ir a las manifestaciones durante los 70: «iba con tacones, muy vestida y maquillada. Como que sabía que en una carrera me pillarían, cuando había una carga me paraba en un rincón y sacaba el espejo y el pintalabios que llevaba encima.»
«Siempre busqué hacer una foto más reflexiva e intimista; no iba solo a ver qué pasaba», comentaba al mismo medio. «Todo acto público es como una obra teatral: hay un comienzo, un punto culminante y un desenlace. Lo que tienes que intentar es captar el punto culminante, y para eso tienes que estar dentro, porque siempre pasa algo que define lo que está ocurriendo.»
Todas las imágenes de este álbum de la manifestación del 11 de septiembre de 1976 en Sant Boi son obra de Pilar Aymerich. Están conservadas en el Archivo Nacional de Catalunya y forman parte de un fondo de más de 100 imágenes en que la fotógrafa documenta este momento histórico que cerró simbólicamente un pasado para abrir la puerta a un futuro del cual todavía no se había construido nada. Sobre la génesis y el significado de la Diada del 11 de septiembre de 1976, ha escrito el historiador Andrew Dowling en este mismo número de la revista, precediendo a estas páginas.




































































